2008 | 90 min | Color | 35 mm
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Ficha técnica:
una producción de
Bausan
Pentagrama
Mediapro
con la participación de
Televisió de Catalunya
dirección
Manuel Huerga
Michael López-Alegría
guión
Lillian González
Manuel Huerga
productores ejecutivos
Loris Omedes
José Ibáñez
Joan Ubeda
fotografía
Michael López-Alegría
Xavi Gil
Jordi Abusada
sonido
Juan Sánchez "Cuti"
montaje
Manuel Huerga
Pablo Montes
ayudante dirección
Nuria de Palma
con
Michael E. López-Alegría
Mikhail Tyurin
Diario de a bordo del astronauta Michael E. López-Alegría durante los seis meses que estará en la Estación Espacial Internacional en compañía del cosmonauta ruso Mikhail Tyurin. La primera película documental contada por su protagonista desde el espacio exterior, e incluso filmada por él mismo.

La figura del astronauta habita en el imaginario colectivo como el moderno explorador que viaja hacia lo desconocido utilizando las más modernas y sofisticadas tecnologías. Es el emisario de nuestra civilización, el abnegado pionero de una vida futura que difícilmente alcanzaremos a ver las actuales generaciones que habitamos en este momento el planeta Tierra. Admiramos su coraje y su servicio al conocimiento y la evolución de la Humanidad. Su trabajo está lleno de riesgos, de años de preparación física y científica. Miles de ingenieros diseñan y construyen durante años esos atronadores artilugios que le transporta al espacio exterior, a la Estación Espacial en la que debe pasar largas temporadas en silenciosa y remota soledad, ejecutando programas de investigación que aportan respuestas sobre nuestro pasado, presente y futuro. Embutido en su aparatoso traje espacial, el astronauta es un obrero especializado, el arquitecto de los más ambiciosos sueños de la raza humana.
Pero dentro de ese traje espacial hay un rostro, un nombre. En un mundo tan acostumbrado a mitificar, a fabricar estrellas, ídolos y personajes mediáticos, la identidad de los astronautas suele trascender poco. Todavía hoy, Amstrong, Aldrin y Collins son, como mucho, los pocos nombres que de una manera clara han alcanzado la cultura popular. Pero ha habido, y hay, legiones enteras de ellos que hacen ese titánico trabajo detrás de una gran discreción.
Este documental intenta hacer compartir con el espectador la experiencia humana de uno de los astronautas que a lo largo de casi nueve meses permanecerá en la Estación Espacial Internacional, el Capitán Michael E. López-Alegría. El propósito no es tanto explicar los objetivos científicos de la misión sino los aspectos más cotidianos del día a día en el espacio relatados en primera persona por el propio Michael. La convivencia con su otro compañero ruso Mijàil Tyurin, el aseo personal, la alimentación, la ocupación del ocio, el descanso, la comunicación con los familiares y muy especialmente las reflexiones y emociones más íntimas. En definitiva, la privilegiada experiencia de los sentidos a más de 400 kilómetros de la Tierra. Además de las cámaras instaladas en la propia Estación Espacial que graban sin interrupción todo cuanto trascurre en ella, el Capitán López-Alegría dispondrá de una cámara de video para su uso personal y con la que podrá realizar grabaciones con un contenido más personal a lo largo de su estancia.
Con el fin de poder llevar a cabo un seguimiento y obtener una cierta progresión dramática, el Capitán López-Alegría establecerá contacto periódico con Manuel Huerga a fin de poder intercambiar impresiones, comentar el visionado de los materiales rodados, orientar nuevos temas o profundizar en alguno de ellos cuando se considere necesario.
En paralelo, el documental informará sobre la fecha y la órbita, así como eventualmente sobre algunas noticias destacables que tengan lugar en la Tierra con el fin de proporcionar referentes al espectador.
por Cristina Savall en 'El Periódico de Catalunya' | 12 noviembre 2006
Michael López-Alegría se reserva unos minutos diarios para contar ante una cámara las sensaciones que tiene desde que en septiembre partiera a bordo de la nave rusa Soyuz TMA-9 hacia la Estación Espacial Internacional (EEI). Allí, a 400 kilómetros de la Tierra, permanecerá seis meses. En ese periplo, una de las pocas personas autorizadas por la NASA para acceder al e-mail del primer cosmonauta español es Manuel Huerga. Vía satélite, el cineasta irá recibiendo estas imágenes con las que compondrá un interesante experimento fílmico.
Diario de un astronauta es, para Huerga, una ocasión irrepetible de rendir culto a '2001: Una odisea del espacio'. La obra de Stanley Kubrick es su película preferida. "Un tótem", según sus propias palabras. "Este documental parte sin guión, pero las condiciones son fantásticas", considera el director de 'Salvador'. "A posteriori puedo elaborar, eligiendo las mejores escenas, pero no puedo dirigir. Es su vida en el espacio a lo largo de muchos meses. Eso no se ha hecho nunca", advierte el realizador de esta costosa filmación en la que participan tres productoras españolas: Bausan, Pentagrama y Mediapro.
La única sugerencia que le ha hecho a López-Alegría es que pensara en su hijo a la hora de explicar términos relacionados con el espacio. Nico tiene 10 años. "Es un niño increíble. Muy especial. El código que se establece entre ellos es comprensible para cualquier terrícola. Sus conversaciones recuerdan a las de 'El pequeño príncipe'", compara el director, a quien le interesa la cotidianidad del día a día, cuando él mira por la escotilla o habla con su compañero Mijail Tyurin. "¿Cómo sonará allá arriba la música de Springsteen?", plantea como admirador incondicional del Boss.
'Diario de un astronauta' es una "home-movie" rodada en el espacio. "O quizás una película indie". Su objetivo no es un documental científico. "Quiero que llegue. Quiero emocionar con un relato sobre la sublimación del aventurero. Un viajero del espacio es el Magallanes o el Hernán Cortés del siglo XXI".
La diversidad de imágenes, para que no en todos los planos aparezca López-Alegría, la marca el calendario de la actualidad informativa. "Las noticias del día a día, seguro que se perciben de otra manera a 400 kilómetros de la Tierra". Otras secuencias que aparecerán son las sesiones de entrenamiento que se realizaron en el Centro Espacial de la NASA en Houston, el despegue desde Baikonur (Kazajistán) y el aterrizaje previsto para marzo.
Para el cineasta, tiene un gran valor estar allí arriba. "No lo envidio. Sería incapaz. Seis meses dando vueltas no es un círculo. ¡Es una espiral! Además, la conquista del espacio me impone un gran respeto". Del protagonista destaca su tenacidad e idealismo. "Es un personaje fascinante. Un astronauta no puede tener debilidades. Son personas con la cabeza muy bien amueblada. No se permiten crisis ni inseguridades. Tendrían que ser tan admirados como Tom Cruise", asegura.
Loris Omedes, directivo de Bausan Films, sintió un gran alivio el día en el que recibió la confirmación de la NASA, el permiso para que López-Alegría entrara una cámara en la EEI que captará 900 minutos de filmación personalizada. "Era fundamental, sin su apoyo no podíamos hacer este filme que explora la soledad de un astronauta en la infinidad del espacio", señala Omedes, que también produjo 'Balseros', que hace tres años consiguió optar al Oscar al mejor documental.
A Omedes también le interesa especialmente la sensación de desfase temporal que tienen los astronautas cuando regresan a la Tierra. "Allí arriba los meses se convierten en días. Ese tipo de cosas, él las contará de manera que lo comprenda su hijo", resalta el productor, que se parte de risa cuando recuerda la cara que pusieron los periodistas norteamericanos que asistieron al despegue en Baikonur cuando les tuvo que explicar el significado de "Salut i força al canut!". Con esas palabras se despidió López-Alegría, cuando subía por las escalinatas de la nave transbordadora. Tampoco olvida el Jean Leon con que acompañaron la paella con chorizo que el astronauta cocinó en la Ciudad de las Estrellas.