
2006 | 30 min | DV
La entrevista en foros:
Sobre Bruce Springsteen:
Ficha técnica:
una entrevista de
Manel Fuentes
realizada por
Manuel Huerga
fotografía
Xavier Gil
cámaras
Xaviel Gil
Teresa Burgos
Manuel Huerga
sonido
Alex Pol-Art
director producción
Loris Omedes
productor
Quique Jorba
ayudante producción
Charly Tello
montaje
Alejandro Legido
traducción
Lucy Lennox
Manuel Huerga
subtítulos
Carles Baró
eléctrico
Pepe Llopart
agradecimientos
Bausan Films
Hope & Dreams
John Landau
Barbara Carr
Entrevista realizada por Manel Fuentes y Manuel Huerga a Bruce Springsteen, aprovechando su paso por Barcelona en la gira 'The Seeger Sessions' de 2006. Se grabó el 14 de mayo y se emitó en Telecinco el 27.
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(La entrevista en Google Video)
por Manel Fuentes | 28 mayo 2006 en 'El Periódico De Catalunya'
Cuenta la leyenda -o, mejor dicho, internet- que en el porche de la casa de Pete Seeger hay una inscripción que reza: "Lo hicieron porque no sabían que era imposible". ¿Se hubieran imaginado hace unos meses que un disco de música folk ocuparía los primeros puestos en la listas de ventas y arrasaría en directo vendiendo en pocas horas el aforo de los pabellones deportivos por donde pasa la gira? Bruce Springsteen lo ha hecho posible. Si hace un año demostró que no necesita una banda para triunfar, hoy Springsteen no necesita ni sus canciones. No es obligatorio que al final de la noche interprete sus éxitos más emblemáticos para que nos podamos ir a dormir felices y contentos, como pasa con otros grandes de la música. Con Bruce da igual. El carisma, la conexión con el público, el manejo del ritmo, la confianza ganada, el espíritu y la entrega son tan grandes que ahora nos presenta su versión de algunas canciones popularizadas hace varias décadas por Pete Seeger, el cantautor izquierdista, valga la redundancia, en 'We Shall Overcome: The Seeger Sessions' y arrasa.
"Lo bueno de estas canciones escritas hace tanto tiempo -apunta Springsteen- es que tienen coros increíbles, fabulosos para acompañar, como 'Old Dan Tucker' o 'Jacob's Ladder'. Fueron compuestas para ser canciones de la comunidad, y era una época en que la gente se juntaba a menudo para cantar. Hace un par de siglos, o 150 años atrás, antes de que existieran la televisión o la radio, reunirse para cantar era algo importante. La gente se sentaba en las salas de estar, en bailes pequeños, en las aulas del sindicato, en las tabernas, y cantaban. Las canciones eran bastante amenas; expresaban mucha penuria y lucha, sí, pero también contenían mucho espíritu. Las escribieron para ser cantadas en grupo".
LAMENTOS Y FIESTA
Una muestra de esa esquizofrenia entre la penuria que se relata y la festividad con la que se canta la pudimos escuchar antes, durante e incluso después del concierto de Badalona con 'Pay Me My Money Down', una canción de tono evidentemente jovial pero que denuncia el problema de impago que padecían los trabajadores negros de los muelles de Georgia y Carolina del Sur. Vamos, que un servidor cree que hoy se necesitaría una gran dosis de resignación, sentido del humor o borrachera para que, por ejemplo, los que se han pillado los ahorros con el lío filatélico se pusieran a cantarlo en grupo delante de la sede de Afinsa o del Fórum filatélico. Eso sí, ¡sería fantástico! Además, la canción no debe de estar sujeta a derechos de autor porque figura como "tradicional". Pete Seeger la grabó con su grupo The Weavers en el Carnegie Hall.
"Del repertorio de Pete Seeger empecé escogiendo mis canciones preferidas, canciones con coros que me llamaron la atención, canciones que poseen la vitalidad que aquella gente necesitaba para construir América, esa gente que venía de Europa y que se fueron a Estados Unidos. ¡América es una nación de gente descontenta! (Ríe) Una nación entera de gente descontenta, ya que era gente que se fue de sus países, eso sí, con una vitalidad enorme y una fuerza tremenda. Nosotros intentamos sacar eso en nuestro espectáculo".
Un espectáculo que mientras mantenemos esta entrevista (nada más y nada menos que en el camerino de Jon Landau que hemos ocupado por completo con nuestros equipos de Telecinco el día de su cumpleaños), está a pocas horas de debutar en España. Aunque el show sólo pasa por 10 ciudades europeas, Bruce nunca se olvida de nosotros.
"Hemos hecho un viaje muy corto porque mi hija está terminando el instituto, se gradúa, y los chicos están en el colegio y se hacen mayores y no les gusta que estemos fuera de casa durante mucho tiempo. Pero, con suerte, volveremos a España con más actuaciones".
Dos días antes de su concierto español, Springsteen dijo en Milán que regresaría en otoño, y en Badalona renovó su promesa apuntando también hacia otras ciudades españolas. A diferencia de otros proyectos de Springsteen a los que ha dedicado años y que ha planificado al milímetro, parece como si este todavía se estuviera cociendo. ¿Cuándo acabará la gira? ¿Dónde? ¿Alguno de los 17 músicos que le acompañan pasará a formar parte de nuevos proyectos? Muchas preguntas alrededor de un disco que empezó con una sugerencia de su mánager, Jon Landau, tras revisar las grabaciones de 'Where Have All The Flowers Gone', un disco de homenaje a Seeger que se editó en 1997 y en el que Bruce incluyó la canción 'We Shall Overcome'. La leyenda cuenta que 'The Seeger Sessions' se grabó en tres días de trabajo, aunque hay dudas al respecto.
"Bueno, se han dicho tres días, sí... Normalmente tardo un poco más. Ya tenía parte del disco desde hacía muchos años, y organicé una sesión, así que tenía casi todo el disco en dos días; luego hice una sesión final en la que grabé 'Eyes On The Prize', 'Jacob's Ladder' y 'Buffalo Gals'. Estábamos en una habitación como esta, con todo el mundo sentado, algunos micros, tocando dos o tres veces las canciones, sin ensayo, sin aprender las canciones, dirigiendo sobre la marcha. Esta música es tan sencilla que se toca sola desde el principio. Además -continúa-, los músicos que encontré tenían mucho talento. Le daban un sentimiento sureño, de Luisiana, y eso entró en el disco. Luego invité a una sección de vientos que tenía algo de jazz antiguo, de dixieland de los años 20 y 30, y eso también entró. Y así hicimos la canción 'Jesse James', con una sección de vientos que enlazaba muy bien con lo que queríamos hacer, ya que en la época del cambio de siglo la música más ruidosa, la más escandalosa, era la de las bandas de metales. Los instrumentos de viento sonaban muy alto. De hecho, la guitarra eléctrica se inventó para estar al nivel de la sección de vientos. El resultado final es un pequeño catálogo de una parte de la historia de la música americana, de todo lo que precedió al rock'n'roll. El show demuestra a la gente que pensaba que esta energía solo existía en rock que eso venía de mucho antes. Había una cantidad enorme de energía en las bandas de metales y en las de cuerdas, y eso es lo que intentamos comunicar a lo largo de la noche".
Energía en la música y compromiso social y político en las letras. Un compromiso que Springsteen recoge de la tradición americana y asume en su propia carrera artística desde siempre, pero a partir del 2001 de forma cada vez más visible. Tras los ensayos, la primera ciudad que vio en concierto 'The Seeger Sessions' fue Nueva Orleans.
"Era el concierto más desafiante por varias razones: muchas de las influencias de la banda vienen de Nueva Orleans; íbamos a tocar para la gente que inventó una gran parte de las cosas que hacemos. Y también por la tragedia del pasado año; era un acto de justicia con una ciudad que ha perdido la mitad de su población y en la que miles de hogares han quedado destrozados. Habría que imaginar una ciudad después de la segunda guerra mundial para ver tanta destrucción. Fuimos hasta donde se habían roto los diques, largas extensiones de diques en ruinas, donde había cedido el muro, dejando entrar el río. Fue muy intenso para todos, notábamos que estábamos en la ciudad madre de la música americana, donde todas las influencias europeas acabaron en un gran crisol. El blues, el jazz, el rock'n'roll, el gospel, todo emergió de esa pequeña ciudad que todavía es un sitio mágico, de los pocos lugares que no se han convertido en Disneylandia; allí puedes notar el pulso de la ciudad, ver buenos músicos tocando en la calle, es uno de los sitios con más color, más excitante y más interesante a nivel cultural de todas las ciudades americanas, y por eso era muy importante. Era nuestro primer concierto y la banda no había tocado ante un público numeroso. ¡Mi primo nunca había tocado delante de tanta gente! Era un agente inmobiliario de Asbury Park hasta que le llevé a un escenario ante 70.000 personas. Lo hizo muy bien. Muchos vivían esa experiencia por primera vez y fue muy emocionante y satisfactorio. Hicimos un buen concierto".
LA TERRIBLE RESPUESTA
Springsteen hizo algo más que eso en Nueva Orleans. Tras visitar la ciudad en ruinas, reescribió una vieja canción escrita después del crack del 29. La nueva letra actualiza la rabia aplicada al desastre. 'How Can A Poor Man Stand Such Times And Live' (cómo un hombre pobre puede soportar estos tiempos y seguir vivo).
"Es de Blind Alfred Reed. Se escribió durante la Depresión. Yo escribí tres versos, porque la respuesta del Gobierno ante el huracán había sido tan terrible, tan pobre... La Agencia de Emergencias había sido corrompida por política, por amiguismo, así que cuando llegó una emergencia no había nadie que tuviera experiencia verdadera para saber lo que debían hacer".
El huracán Katrina dejó tras de sí una ola de destrucción y muerte, y algo más: el desarraigo. Springsteen recuerda las imágenes de tele en las que se veía cómo advertían al presidente de EEUU de la magnitud de la desgracia que acechaba a sus compatriotas y su pasividad.
"Pasaron los días y la gente se ahogaba; mucha gente perdió su vida, o su medio de vida, o su hogar. Muchos músicos tenían que abandonar la ciudad. En EEUU no ha habido un éxodo como este desde la sequía de Oklahoma en los años 30. Ante esta gran tragedia nacional, el Gobierno fracasó por completo. Cuando estás abajo, eso te hace sentir muy rabioso y esta canción fue la respuesta. Sin duda habrá un juicio, un tren de justicia que lo cambiará todo", canta Bruce, y sin citarle, parece acordarse de la visita de George W. Bush a la zona afectada: "Se dio una vuelta por ahí, dio un poquito de conversación amable, dijo «estoy con vosotros» y se dio un paseíto".
En las anteriores elecciones presidenciales, Springsteen alzó su voz de manera clara en contra de Bush, y vio lo duro que resulta que algunos de tus propios vecinos te den la espalda por el solo hecho de discrepar. Susan Sarandon recientemente denunció que por el mismo hecho, ella y su familia recibieron amenazas. ¿No han cambiado las cosas en Estados Unidos desde que Pete Seeger fue perseguido por el mccarthysmo hace medio siglo?
"Así es como está EEUU ahora mismo. Hay mucha desilusión y yo solo puedo esperar que haya un cambio real en los próximos seis años; primero, en el Congreso, y luego, en la Casa Blanca. La gente tiene la sensación de que ha jugado la carta equivocada. Tomar conciencia es una cosa buena. Pero de momento la gente está desilusionada por la guerra, por la economía... Básicamente, creo que todo se debe a un grupo pequeño de gente muy ideologizado que llegó al poder y fue capaz de presionar a un presidente inmaduro y poco cualificado. En los discursos de campaña, Bush decía una cosa y luego acababa haciendo un giro de 180 grados. Se aprovechó del 11 de septiembre y de que había mucho miedo e inseguridad en el país. La gente quería creer y confiar en sus líderes y en su Gobierno, y les tomaron el pelo".
Bruce fue uno de los que avisó. Encabezó la gira "Vote For Change" junto a otros ilustres como John Fogerty, Pearl Jam o R.E.M., pero al final se impusieron los republicanos. Según Springsteen, hoy alguna de las consecuencias de esa elección se siguen pagando caras.
"Es una lástima verlo. Se cobraron la vida de miles de personas en Irak, pero consiguieron hacer llegar el dinero a la gente que les interesaba, consiguieron las reducciones de impuestos, consiguieron la guerra que querían y donde la querían. Consiguieron llenar los bolsillos de las grandes corporaciones para las que estaban trabajando. Y consiguieron la política energética que querían, de acuerdo con sus pactos secretos con las empresas de energía. Ha habido una pérdida tremenda de valores democráticos, y es por eso que nuestra música está llena de la voz cruda de los valores del folk. La voz cruda de la democracia. Así que es un buen momento. Tengo ilusión de volver y tocar esta música en Estados Unidos. Son canciones que nacieron en el pasado pero todavía tienen mucha verdad. Como dijo Jackson Browne, lo bonito de una canción buena es que está escrita para siempre; aunque se escribió ayer, la puedes cantar hoy; si hace 100 años era buena, va a durar. Todas estas canciones han durado, algunas hasta cientos de años, y la razón es que estaban muy, muy bien escritas. Ahora nuestro trabajo es darles aliento para el presente. Y decirle a la gente que esta música tiene importancia hoy en día. Es una parte de América que hay que recordar, es la voz de la democracia que hay que escuchar. Con suerte, en la gira haremos de pequeños embajadores y recordaremos a la gente que hay una América diferente que la administración actual de EEUU".
LA CARTA DE SEEGER
Esas canciones fueron recopiladas y popularizadas por Pete Seeger y su banjo en los años 50 y ahora, lejos del purismo del folk, las ha resucitado Bruce Springsteen. ¿Qué pensará el anciano Pete de todo esto?
"No estoy seguro (ríe). Me escribió una pequeña carta, pero tardó bastante. Puede que primero lo escuchara mucho. Cuando grabé 'We Shall Overcome', se lo envié y me llamó para decir que le había encantado. Después recibí una carta bonita en la que decía que le había interesado el trabajo, la manera en que introduje la sección de vientos".
Bruce Springsteen está relajado; emociona escucharle hablar de Pete Seeger, de su público, de Nueva Orleans, leer su verdad en los ojos, ver cómo gesticula y se enfurece ante las mentiras de su Gobierno, constatar nuevamente que hay otra realidad en Estados Unidos más allá de Bush, Britney Spears o Mickey Mouse. Saber que es amigo de sus amigos, que está en forma y que tiene cuerda para rato. Jon Landau, el mago que ha ayudado a Springsteen a reinventarse a lo largo de los años, entra sigiloso a dejar unas bolsas. Hay una guitarra acústica al fondo de la habitación. ¿La cogerá Bruce?