11/10/2006
por Andrés Hispano y Manuel Huerga (prólogo del libro)
Por mucho que conozcamos su mecanismo, no deja de ser asombroso que una serie de imágenes estáticas, vistas en una rápida sucesión, cobren vida como ocurre en el cine. El dispositivo, sigo sin descubrir nada nuevo, funciona también al revés: un plano explorado fotograma a fotograma descubre imágenes, revela matices y lecturas sorprendentes. Mensajes, sentidos y anhelos ocultos conviviendo en un gesto. No se trata sólo de subrayar la fuerza de la instantánea, la singularidad de ese "momento decisivo", sino de constatar todas las intenciones que coexisten en un plano. Vistas una a una, cada una de las imágenes que componen un segundo en la pantalla, sugieren algo distinto. Esto es algo que algunos autores, como Martin Arnold o Jose Luís Guerín, saben perfectamente y además nos lo han mostrado en su trabajo, deteniendo una película en un fotograma determinado y llevándonos, ida y vuelta, al siguiente. Descubrimos así que en una mirada "desmontada", estaba anunciado un amor secreto o que en un beso materno pueden reunirse el cariño, la piedad, la pasión, la lujuria, la apatía y hasta el odio.
Todas las imágenes de este libro corresponden a programas grabados y emitidos por Barcelona Televisió entre 1997 y 2003. BTV fue la primera cadena que utilizó minicámaras digitales, ideales para un concepto de programación que primaba el factor humano en su crónica ininterrumpida del pulso de la ciudad.
Hacer un libro sobre televisión, o mejor dicho, mostrar en un libro una determinada experiencia televisiva, tiene una clara dificultad: expresar en imágenes estáticas una labor caracterizada por el movimiento, el montaje y el sonido. En el caso de BTV, además, el uso pionero de cámaras DV devino en la creación de un estilo particularmente dinámico y atento a los detalles. Las minúsculas cámaras, en manos de jóvenes realizadores, descubrieron otras perspectivas, invitaron a nuevas maneras de editar y disfrutaron de una "accesibilidad" desconocida para las grandes e intimidatorias "cámaras profesionales".
Es por ello que, para ser fieles al fructífero origen de BTV, este libro debía mostrar "frames" de algunos trabajos de manera que evidenciase los temas y rasgos de estilo que acabaron definiendo la cadena. Más difícil, pero igualmente fundamental, era el hecho de trasladar al papel la manera en que BTV programaba estas piezas: una rotación de pequeños reportajes, o cápsulas, diseñada de tal manera que la cantidad y variedad no generasen sensación de repetición. La ciudad de Barcelona, tema exclusivo de la cadena, se mostraba de manera atenta, caleidoscópica, fragmentada, aparentemente aleatoria, alternando grandes celebraciones con detalles arquitectónicos, talleres particulares, vistas panorámicas, fiestas de barrio o atareadas cocinas de grandes y pequeños restaurantes.
El resultado, esperamos, puede intuirse en las paginas de este libro, ya que está diseñado para rediseñarse en sus manos. El zapping, que BTV contratacaba zigzageando entre sus propios microprogramas, está reflejado en las páginas partidas de este libro, destinadas a recombinarse de manera nueva e imprevisible en las manos de cada telelector.