Haremos una televisión que no existe

19/09/1997

por Teresa Cendròs en "El País"

ENTREVISTA A MANUEL HUERGA, DIRECTOR DE BTV

Cineasta, ideólogo del revolucionario programa "Arsenal" en los primeros años de TV3; creador artístico de la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos y ahora director de Barcelona Televisió (BTV), Manuel Huerga (Barcelona, 1957) será padre esta tarde justo a las 19.30 horas. Su último hijo televisivo, la nueva programación de BTV, se estrena con el pregón de la Mercè a cargo de Yehudi Menuhin. Se trata de una oferta donde lo que llama más la atención es el sistema de píldoras, pequeños espacios de cinco minutos como máximo, de "BTV Magazine", la revista diaria que ocupa buena parte de la parrilla.

¿Qué tiene de innovadora la programación de BTV?
Es una fórmula no experimentada antes en ningún otro lugar del mundo, concebida expresamente para la televisión local de Barcelona. Sin programas y sin star-system, porque ambas cosas son muy caras. Vamos a hacer una televisión que no existe; abriremos un canal temático cuyo único tema es la ciudad, y además queremos jugar fuerte con el hecho de que somos una cadena pública con la responsabilidad de formar, informar y entretener.

¿Puede hacerse una televisión con un presupuesto anual de poco más de 400 millones?
Sí, parece mentira, esa cantidad; por ejemplo, el presupuesto de una noche de un programa lleno de sorpresas. Nosotros somos modestos. Hace un año la respuesta hubiera sido no, pero ahora la tecnología juega a nuestro favor. Ha aparecido una nueva generación de cámaras videodigitales que, con unos costes razonables, nos permite hacer la televisión que habíamos imaginado.

Con esas cámaras, casi del tamaño de una grabadora, los reporteros de BTV son la envidia de sus colegas de otras cadenas.
Sí, porque son muy cómodas. Pero, además, nos permiten reinventar la televisión: utilizar la ciudad como plató principal. La inmediatez está asegurada, y también la agilidad y la frescura, porque cuando filmas a la gente fuera de los estudios y sin grandes aparatos se muestra más natural.

Usted insiste en que BTV va a ser una cadena participativa, ¿eso no es muy complicado?
En absoluto. Somos una cadena pública y nos estamos esforzando para ponerla a disposición de los ciudadanos: hemos invitado a escuelas, entidades e instituciones a que colaboren con nosotros. Además, hemos creado sistemas de participación directa, como los videomatones situados en diferentes puntos de la ciudad, donde todo el mundo puede grabar su queja, su denuncia, su opinión...

¿Cree que el espectador entenderá la nueva BTV?
No esperamos que la gente entienda el primer día, pero sí que la acepte y vaya aprendiendo a usarla. El público está cansado de la televisión que se hace actualmente y estoy convencido de que apreciará la seriedad y el esfuerzo de nuestro trabajo.

¿Qué opina de que los barceloneses paguen tres televisiones públicas, TVE, TV3 y BTV?
Como cadena pública tenemos una gran responsabilidad. Las televisiones públicas de este país no siempre la asumen y acaban informando de una manera tendenciosa o poco objetiva. Nosotros intentaremos imprimir al medio otro estilo, más desenfadado, menos histérico y, sobre todo, menos institucional.

¿Qué me dice de la lucha por la audiencia?
En ningún caso intentaremos conseguir audiencia a cualquier precio. Nunca me han interesado las mayorías, con las que uno sólo coincide en una cosa. Me conformaría con contentar cada día a un determinado colectivo. Creo en las inmensas minorías, y estoy persuadido de que no es posible hacer una televisión que guste a todo el mundo a la vez. Lo que intentaremos es que la gente se vea reflejada en BTV.

¿No le sabe mal que BTV sólo pueda verse en Barcelona?
No, no me sabe mal... Claro que me gustaría que se pudiera ver en todo el mundo, y eso será posible más adelante con los sistemas digital y por cable, pero será bueno siempre que el interés de los telespectadores de cualquier ciudad sea el de ver qué pasa en otra ciudad que está lejos. Por nuestra parte, no cruzaremos la frontera geográfica, porque entraríamos en el terreno del todo vale, y no nos interesa. Lo que pretendemos es servir al ciudadano, servir para lo que sea: para hacer feliz a alguien, para solucionar problemas, para educar... Las grandes cadenas no pueden improvisar. Nosotros sí. Ellas se mueven a golpe de talonario; nosotros, a golpe de ideas, de personajes anónimos... Hay tantas BTV como barceloneses.

¿De todos sus proyectos, la renovación de BTV es el que más le ha interesado?
La verdad es que me ha despertado una pasión que no sentía desde hace tiempo. Quiero a esta ciudad y una de las cosas que más me gustan es trabajar con la imagen. Tener la oportunidad de hacer la televisión de mi ciudad es una gran suerte.

Programación atípica

Esta semana, la programación de la renovada Barcelona Televisió (BTV) será atípica debido a las fiestas de la Mercè, a las que la cadena local prestará una atención especial, en particular a las actuaciones musicales. No obstante, los telespectadores que sintonicen el Canal 39 UHF ya podrán empezar a familiarizarse con la revolucionaria parrilla, que tiene "BTV Magazine" y "Les Nits Temàtiques" como espacios estrella.

Otros apartados televisivos son "Hola, Barcelona", espacio despertador; "Open BTV", abierto a producciones externas, y "Moèbius", una retahíla de imágenes con música que se emitirá tras el cierre. Justo antes, el ex sacerdote Carles Flavià leerá una reflexión urbana cargada de ironía en "Qualsevol Nit Pots Sortir Sol".

La información sobre la ciudad se dará en los "BTV Notícies" y "Notícies Districtes".


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